31 diciembre 2015

Fuegos de artificio...

Cada pequeño destello en el cielo
sería una punzada en el estomago,
un aguijonazo en el corazón.
Imposible, siempre había sido,
que no le lloviera el alma
por un segundo,
por todo lo que hubo y pasó.
Una lagrima el menos se dibujaría
una vez más sobre las mejillas,
preguntándose: 

_Porqué demonios seguía
sin descubrir la razón.


__M.O.