06 mayo 2014

IX

Supongo que los cambios suceden en silencio y sin avisar, 
a nuestras espaldas, moviéndose veloces, creando una nueva realidad. 
Y entonces, 
de pronto, llega un momento en el que las palabras comienzan a rimar; 
quizá porque hemos abierto los ojos, atreviéndonos a mirar; 
porque hemos soltado los miedos, animándonos a avanzar. 
Colores no son los que tiñen de negro la soledad; 
parece mucho y es poco el tiempo, 
a veces no hay más que una oportunidad.

__M.O.