27 febrero 2014

Carta a mi "yo" del pasado...

Lo único que te diré es que ames, cada día. 
Que ames con tu vida, que no dejes de amar hasta el final. Porque es lo único que te hará sentir vivo, lo único que hará latir tu corazón, de verdad. 
Ama lo que haces, cada palabra que pronuncies dila con sinceridad. Ámate a ti mismo, y ama a alguien más. No temas entregar lo que tienes porque de todos modos, en algún momento, lo perderás. 
Cuando creas que ya has encontrado todo, sabrás que lo esencial has dejado de buscar; y cuando ya no tengas nada, entenderás que lo único que necesitas es amar. Has nacido para eso, y por ello morirás. 
Llegará el día en el que no podrás retroceder el tiempo. Créeme. Antes de que te des cuenta llegará, y será el peor momento. Prométeme que, si aún no lo has hecho, todos tus sueños intentarás hacer realidad, que dirás todos los "te quiero" que nunca te animaste a decir, que de nada te arrepentirás. 
Ama con locura, y ama con sensatez. Ama y déjate amar. 
No llores de tristeza, llora de felicidad, porque aún sigues viviendo, porque cada momento es una nueva oportunidad. 
No tengas miedo, da todo lo que sientas, y recibirás.
__M.O.

24 febrero 2014

Luz te solías llamar...

Ahora que te he perdido, me ha quedado la noche y nada más, contigo se fugó esa luz al final del camino, dejando sólo un sendero de oscuridad. 
Aunque nunca soporté la idea de que, tan alto y solitario, el sol pudiese brillar,con él más de una vez intenté reemplazarte, como si hubiese sido lo mismo, como si más que tu sonrisa me hubiese podido iluminar. 
Y ahora vivo de madrugadas, de días que mueren y amaneceres que no llegarán, donde sólo se oye el cantar de los grillos que, sin mi consentimiento, han suplantado el sonido de tu respirar. 
Aunque de nada me sirva mantengo mis ojos abiertos mientras mis manos, en vano, te intentan encontrar. Pese a que no quiera debo aceptar que ya te has ido, que nada me quitará éstas ganas de poderte abrazar.
Me has condenado. Muerto o despierto no tengo más opción que tratar de olvidar;qué caso tiene seguir intentando si, ni vivo ni dormido, contigo tengo permitido soñar.
Hubiese preferido que te llevaras la distancia, los kilómetros que aún hoy tengo intención de acortar; no el tiempo que hubiese querido pasar contigo, sino el espacio que, sin ser invitado, se interpuso hasta hacernos separar. 
Los minutos corren acusando que lo que hubo entre nosotros ha crecido hasta llegar a ser una inmensidad; te has vuelto ilusorio, como lo que nunca tuve, como todo lo que quise contigo y que nunca se hará realidad. 
Tan poco me queda de ti, y tanto que, en su momento, yo creí guardar; de tu voz resta no más que un vago recuerdo, y el deseo de que tu nombre nunca se me vaya a olvidar. 
No me digas que mienta, ni me pidas que piense en alguien más, no podría callar lo que por ti siento, después de media noche siempre digo la verdad.
__M.O.

13 febrero 2014

[Pósit]

Lo siento.
Me atreví a venir nuevamente hasta ti; necesitaba que me hablaras, que me dijeras que entre nosotros nada había cambiado, que aún pensabas en mí. 
Ni siquiera me he preparado, sólo tomé algunas palabras, las que tenía más a mano, y corrí, sin siquiera preguntar si andarías por ahí, si estarías ocupado.
Tenía ganas de verte; de un abrazo tuyo estoy necesitado. Me hubiese gustado recordar cómo hueles, después de tanto tiempo hay cosas que he olvidado. 
Había venido a refugiarme un poco en ti, en los recuerdos, en los anhelos, en la esperanza que tuve y que perdí; a pedirte que por un momento me cubras con tus alas; que, de seguir viviendo, me devuelvas las ganas.  
Me haces falta, mucha falta. 
Sólo eso.

__M.O.

06 febrero 2014

Viajemos...

Empecemos por el principio, porque de finales espero no tengamos que hablar; y aunque siempre recaigo en lo mismosigo sin entender porqué tienes tanto miedo a amar. Pongámonos de acuerdo en algo, tú eres lo que siempre he buscado, y yo no soy ése que alguna vez te hizo llorar; así que podemos entablar el duelo, sabiendo que tú llevas las de ganar. Es cierto, yo no sé mucho de esto, pero que más hace falta saber cuando el corazón se está dispuesto a entregar; conmigo sólo traigo mis besos, y un puñado de letras que lo que menos hacen es lastimar. Aquí me tienes dispuesto, sólo dime _Vamos! que en mis bolsillos tengo todo lo que pudiésemos necesitar; dime cuándo quieres que saltemos, sólo de la mano me tienes que tomar. No hay horarios de partida, no hay boletos que comprar, yo te espero a que decidas, si escoges ser feliz o si otro tren prefieres tú abordar. Un momento, no me apuro, que de finales dije no quería hablar, tienes todo el tiempo del mundo si es que hay mucho que pensar; yo te aguardo aquí entre sueños, preparado a embarcar, aunque no decido yo el trayecto, ni si alguien más ocupa tu lugar.
__M.O.