27 noviembre 2013

Vuelves a escapar...

Pensé que seríamos ese algo difícil de explicar,
como ese nudo en la garganta que a veces nos impide hablar;
que de nadie más tendríamos necesidad,
que, juntos, elegiríamos vivir en estado de continua ebriedad.

Supuse que haríamos algo más que el intento,

que alucinaríamos hasta no saber lo que en verdad era cierto;
que seríamos libres de mostrar lo que guardábamos dentro,
que nuestra necesidad de amar llegaría a quitarnos el aliento.

Creí, que de darnos la oportunidad tú también tenías ganas,

que el final de todo esto nos encontraría envuelto en llamas,
que sin saber cómo, volaríamos sin alas;
que sobrarían besos, cada vez que nos faltaran las palabras.

Y aunque entre nosotros, quizá, nunca hubo más que confusión, 
desesperado me aferré a ti, creyendo que eras mi única opción.
Y es que la razón nunca pudo dominar al corazón,
me doy cuenta ahora que, sin ti, estoy falto de toda emoción.

Me arrojé al agua sin siquiera haberlo pensado,

me creí partícipe de una historia que aún no había empezado; 
cometí el error de pensar muy poco y sentir demasiado.
Ilusionado hasta el cuello, contigo, tal vez merecí haberme ahogado.

__M.O.