01 octubre 2013

Un paso al frente...

El primer golpe, y con impetuosidad. 
Dije lo mucho o poco que sentía, 
en un momento de valentía, 
en un ataque de sinceridad. 

De pie, a kilómetros de distancia, 
frente a ti, firmaba mi sentencia. 
Decidido a no volver a esperar, 
dispuesto a aceptar lo que pudiese pasar. 

Arrojé la moneda y no esperé, 
ya estaba en el juego, y te enfrenté. 
Esa sensación de temor, de emoción; 
en el centro del pecho, ese no sé que. 

Desde el principio supe que sería una batalla perdida, 
pero no cambié de objetivo, tu corazón estaba en la mira. 
No tenía armas que pudiesen vencerte, 
sólo un escudo de pura verdad para defenderme. 

Y fuiste más noble de lo que pude imaginar. 
un oponente imposible de derrotar. 
No estabas allí para pelear, 
sino para demostrarme que ninguno necesitaba ganar. 

Pese a que enamorarme más fue lo que conseguí, 
entendí que nunca formaría parte de ti; 
que no soy digno de poderte amar; 
que mi único consuelo es olvidar. 

Ya no existe botín de guerra que repartir, 
sólo despojos de algo que me atreví a sentir. 
Y aunque el rival sigue siendo el capitán de mi escuadrón, 
no me doy por vencido, no abandono mi puesto al pie del cañón.

__M.O.