16 octubre 2013

Otra noche más...

Sentado aquí frente a miles de palabras, convenciéndome a mí mismo de que esto aún no acaba. 
Memorias de ti, partes de mí. Pedazos de nuestras vidas, desordenados, amontonados; "por siempre" olvidados, desperdigados por ahí.

En compañía de tu existencia, de tu amarga ausencia.  
Expongo mi yo interno, poco y nada retengo; para más tarde no reservo risas ni lamentos.
En descoloridas páginas de un cuaderno, somnolientas promesas de amor eterno, que se escriben en secreto, que se leen en silencio. Una nota que dice: _Lo siento. Lamento no poder ser alguien más; aunque lo intento. 

Un sorbo de café que entibia las entrañas, heladas desde hace tiempo por tu indiferencia, más que por el frío que se cuela en las ventanas. 
Un individuo de autoestima magullada, de sangre congelada; que se inmoviliza frente a ti, que se derrite ante tu mirada.
Una noche, entre bocetos de figuras aladas, apuntes de historias jamas escritas y un montón de tazas apiladas. 

De fondo suenan una y otra vez las mismas melodías, refugio pasajero cuando no avanza el tiempo, cuando se hace presente la melancolía. Con versos cubro las goteras que intentan inundar mis noches de monotonía... 
Conteniendo el aliento, con tu recuerdo hasta el cuello. Una noche más, en una suerte de lenta agonía, en compañía de tu soledad, en la soledad de tu compañía.

__M.O.