30 octubre 2013

Lo que siempre fuimos...

Doy la espalda a las casualidades, tú te niegas a pensar en primeras oportunidades. Desoigo el sonido de tus pasos alejándose de mí; el frío de la noche ha congelado mi sangre, tal vez ya ni siquiera estés aquí.

El silencio como único testigo, me recuerda, incesante, que tu voz ya no endulzará mis oídos. En un trueque desigual y sin sentido, te entregué todo lo que tuve, a cambio de unos pocos latidos.

Nunca nos conocimos, sólo porque siempre tuvimos miedo de ser nosotros mismos. Algunas palabras balbuceaste, yo prometí que por siempre podría amarte. Tú me miraste como si me conocieras; yo, como si fuese la última vez que te viera.

Dos extraños, que las palabras nunca les faltaron. Dos cobardes, que los días no les alcanzaron. Dos amigos, que temieron probar suerte. Dos que, en secreto, no sentían tan diferente.

__M.O.


16 octubre 2013

Otra noche más...

Sentado aquí frente a miles de palabras, convenciéndome a mí mismo de que esto aún no acaba. 
Memorias de ti, partes de mí. Pedazos de nuestras vidas, desordenados, amontonados; "por siempre" olvidados, desperdigados por ahí.

En compañía de tu existencia, de tu amarga ausencia.  
Expongo mi yo interno, poco y nada retengo; para más tarde no reservo risas ni lamentos.
En descoloridas páginas de un cuaderno, somnolientas promesas de amor eterno, que se escriben en secreto, que se leen en silencio. Una nota que dice: _Lo siento. Lamento no poder ser alguien más; aunque lo intento. 

Un sorbo de café que entibia las entrañas, heladas desde hace tiempo por tu indiferencia, más que por el frío que se cuela en las ventanas. 
Un individuo de autoestima magullada, de sangre congelada; que se inmoviliza frente a ti, que se derrite ante tu mirada.
Una noche, entre bocetos de figuras aladas, apuntes de historias jamas escritas y un montón de tazas apiladas. 

De fondo suenan una y otra vez las mismas melodías, refugio pasajero cuando no avanza el tiempo, cuando se hace presente la melancolía. Con versos cubro las goteras que intentan inundar mis noches de monotonía... 
Conteniendo el aliento, con tu recuerdo hasta el cuello. Una noche más, en una suerte de lenta agonía, en compañía de tu soledad, en la soledad de tu compañía.

__M.O.


07 octubre 2013

Se parece a ti...

  Mi felicidad se ha ido contigo, por eso te escribo. Porque es posible, que en tus ojos se haya escondido, que sin saberlo anden juntos por ahí.
  Si en algún momento la encuentras; si su reflejo te muestra, al menos, un poco de todo lo que yo vi; dile que cada día la espero, que me propuse olvidarla pero no lo consigo, que ha sido más difícil de lo que creí.
En algún momento del día sin que te des cuenta, ella te estará viendo; aprovecha, no permitas que nuevamente se pierda. Dile que sólo la necesito a ella, que a vivir sin ti aún no aprendí. 
  Si la ves perdida y sin saber a donde ir, dile que no tema, que siempre tendrá un lugar aquí. Que empaque su mirada, su sonrisa, su confianza, que traiga consigo todas esas cosas que tanto me gustan de ti.
  Tal vez ella no lo sepa, quizá tú no lo entiendas; ambos se parecen demasiado. No preguntes porqué pero es así, y lo sé desde la primera vez que la vi, ese día en el que tú te convertiste en ella, ese instante en el que te conocí.
  No olvides decirle todo esto, no olvides nada de lo que te pedí. Sé que te encontrarás con ella; mi felicidad tiene tu nombre, y se parece mucho a ti.

__M.O.


04 octubre 2013

Realidad, para los amigos...

Canta melodías en silencio, toca acordes en La menor,                      
Sabe amargo; huele a lluvia, a noche, a temor. 
Es aliada del recuerdo, de falsas promesas de amor.

En ocasiones crece, se hace gigante;

a veces minúscula, insignificante.
Llega de imprevisto y te abate,

solo en tu cama, o dentro de un mar de gente. 

Ahí está, no se ve pero se siente. 
Te recuerda a alguien, aunque su nombre es diferente. 

Es cobarde, ataca por la espalda cuando estás desprevenido.

Ata tu lengua, sella tus labios, cubre tus oídos;
habita tu mente, es enemiga del olvido.

"Soledad", le llaman los entendidos;

"Realidad", le decimos los amigos.

__M.O.



01 octubre 2013

Un paso al frente...

El primer golpe, y con impetuosidad. 
Dije lo mucho o poco que sentía, 
en un momento de valentía, 
en un ataque de sinceridad. 

De pie, a kilómetros de distancia, 
frente a ti, firmaba mi sentencia. 
Decidido a no volver a esperar, 
dispuesto a aceptar lo que pudiese pasar. 

Arrojé la moneda y no esperé, 
ya estaba en el juego, y te enfrenté. 
Esa sensación de temor, de emoción; 
en el centro del pecho, ese no sé que. 

Desde el principio supe que sería una batalla perdida, 
pero no cambié de objetivo, tu corazón estaba en la mira. 
No tenía armas que pudiesen vencerte, 
sólo un escudo de pura verdad para defenderme. 

Y fuiste más noble de lo que pude imaginar. 
un oponente imposible de derrotar. 
No estabas allí para pelear, 
sino para demostrarme que ninguno necesitaba ganar. 

Pese a que enamorarme más fue lo que conseguí, 
entendí que nunca formaría parte de ti; 
que no soy digno de poderte amar; 
que mi único consuelo es olvidar. 

Ya no existe botín de guerra que repartir, 
sólo despojos de algo que me atreví a sentir. 
Y aunque el rival sigue siendo el capitán de mi escuadrón, 
no me doy por vencido, no abandono mi puesto al pie del cañón.

__M.O.