22 marzo 2017

Por nada. Para nada.

Perdí la cuenta de los días que han pasado,
desesperantes, interminables
como estrellas en el cielo,
como el agua del mar.


Amargo es el sabor que me ha quedado,
desagradable, inalcanzable
se ha vuelto este anhelo,
no valió la pena arriesgar.

En mi mente
lo único que resuena es frustración;
he perdido el orgullo,
de nada sirve tener una ilusión.


_M.O.